Diez años del 15-M, logros y aprendizajes

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Ana Martínez, Áurea Martín, Celestino Sánchez, Fernando Santacruz, Josant Valverde, Julio Gómez, Laura Martínez, Teresa Cataldo

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Ana Martínez, Áurea Martín, Celestino Sánchez, Fernando Santacruz, Josant Valverde, Julio Gómez, Laura Martínez, Teresa Cataldo

Este artículo empezó como una participación individual pero en 72h se extendió en la red y ha sido coescrito por personas de diversos colectivos que siguen en activo. Al más puro estilo 15M, este ha sido un documento colaborativo.

Autoras:
Ana Martínez @laanain
Áurea Martín @okokitsme
Celestino Sánchez @celescolorado
Fernando Santacruz @Psicodromo
Josant Valverde @errordsistema
Julio Gómez  @juliobcn__
Laura Martínez @lauraipunto1
Teresa Cataldo @MTCataldo

 

Hoy se cumplen 10 años desde aquel 15 de mayo de 2011. Empezó por unas manifestaciones, descentralizadas, organizadas a través de las redes sociales, donde participaron miles de personas en todo el mundo. Porque el 15M no fue un fenómeno local, sino mundial.

Existía una desconfianza generalizada en las instituciones, organizaciones políticas y sociales. El bipartidismo estaba agotado. Y el monopolio de los dos grandes sindicatos subvencionados, ya no movilizaba a nadie. Los lemas “nos nos representan””, “le llaman democracia y no lo es” expresaban esa realidad.

Cuando empezamos a organizar el 15M no imaginamos tanta repercusión. Habíamos trabajado mucho: manifiesto, batucadas, camisetas, pancartas, chapas, rueda de prensa (aunque no vino casi nadie). Teníamos cada detalle pensado excepto ¡la gente que vendría! Cuando vimos ese mar de personas, no nos lo podíamos creer. Emoción, piel de gallina, lágrimas… pero, sobretodo, esperanza.

En la reunión de Democracia Real Ya después de la mani, estábamos agotados. Empezamos a mirar la prensa española y apenas salía nada. Pero cuando echamos un vistazo a la prensa internacional, cientos de ciudades habían participado ese día, y el fenómeno vivido en Barcelona se había multiplicado en todo el estado, empezaba la acampada en Sol, que se replicó en pocas horas en Barcelona y muchísimas otras ciudades y pueblos, twitter sacaba humo… Habíamos triunfado.

Se conectaba la primavera árabe y la realidad del Estado español: los recortes de lo público, el empobrecimiento, falta de empleo, la burbuja inmobiliaria, pensiones de miseria..
“no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”.

Y la acampada vibró, y multiplicó por mucho el manifiesto de DRY para el 15M. Se organizaron todo tipo de comisiones con propuestas de mejora, con una lista de necesidades a cubrir en todos los sectores: sanidad, vivienda, educación, justicia, medio ambiente, economía, participación ciudadana, feminismo. Se fueron sumando demandas más amplias y otras más concretas, porque la fuerza del 15M está en la diversidad de las personas que lo componen. Aparecía la necesidad de repensar la democracia y se ponían en valor las asambleas, los documentos colaborativos, la construcción de un nuevo mundo, la participación de todas en la elaboración de soluciones a los problemas existentes generados por el sistema capitalista.

Si los siguientes gobiernos hubieran seguido tan sólo algunas de esas indicaciones estaríamos mucho más preparadas ahora. Pero el régimen lo tiene todo atado. Cuando el bipartidismo se vio en peligro, hizo funcionar las cloacas del estado, desprestigiando al movimiento para contrarrestar el potencial construido. Aun así, el 15M dejó huella.

¿Pero qué logros ha tenido el 15M?

Apareció el valor de la movilización y la necesidad de autoorganizarse. La información corrió a través de las redes sociales, sobre todo Twitter, como herramienta de empoderamiento, movilización y construcción de nuevos modelos de relacionarnos para ser nosotras las protagonistas de nuestra emancipación y libertad.

 


Si el 15M nos ha enseñado algo es la fuer za de la coordinación de luchas y la constancia en el trabajo. Nuestras exigencias principales o ejes han seguido estando en el centro de las decenas, centenares de colectivos y organizaciones que han ido surgiendo en estos diez años gracias la red activista que se tejió y reforzó en las plazas. El 15M nunca se fue, y aquí están algunas de sus semillas:

Vivienda: Además de parar cientos de desahucios y visibilizar un problema que venían sufriendo miles de familias, la PAH salió muy reforzada del 15M y creció de manera exponencial. Pronto, tanto el trabajo de parar desahucios como el de mediación se multiplicó por todo el estado. Al cabo de los años se creó el Sindicato de inquilinos, que defiende los derechos de los arrendadores y ha logrado presionar la agenda política en Catalunya para que saliera, por fin, una ley que marcara el precio máximo de la vivienda. Sigue estando lejos de los modelos de Suiza o Berlín, pero el camino se ha iniciado.

Sanidad: Gracias a la fuerza y unión de las personas se evitó el cierre de muchos centros de salud y se recuperaron profesionales. La PARS (Plataforma de afectadas por los recortes sanitarios) presentó una querella contra el ex-conseller de salud Boí Ruiz. El GTDSP (Grupo de Trabajo en Defensa de la Sanidad Pública de la Acampada BCN) paralizó la ley privatizadora Omnibus. Y hubo varias ocupaciones para recuperar servicios públicos. En estos años, se ha puesto sobre la mesa el debate de la evidente tendencia a la privatización y mercantilización de los servicios sanitarios, propagándose distintas protestas en todo el Estado. Se ha hecho mucha pedagogía sobre la necesidad de un sistema de acceso universal, centrado en la Atención Primaria y de gestión 100% pública. Y aunque queda aún mucho camino por recorrer, varios colectivos anti-privatización siguen en la brecha.

Justicia: ¿Quién no se emocionó con esa imagen de Rodrigo Rato entrando esposado en el coche de la policía? ¿Y la filtración de los correos de Miguel Blesa a la prensa?. Pues bien, esos fueron logros del colectivo 15MPaRato y XNet, que siguen en activo. Siguen recogiendo anónimamente toda la información sobre instituciones y políticos corruptos para investigar y facilitar la justicia. Desgraciadamente, el movimiento 15M no tiene el poder de cambiar los jueces, pero sí el de recopilar tanta información que no tengan más remedio que hacer justicia, a veces.

Medio ambiente y energía sostenible: A pesar de los acalorados debates sobre la energía sostenible, las semillas transgénicas Monsanto y su amenaza para la biodiversidad, la pobreza energética, y a pesar de que Anonymous también participó en la denuncia pública de los peligros de estos productos, poco se ha avanzado en este aspecto. Es cierto que los productos ecológicos cobran cada vez más fuerza, pero eso no significa que las semillas utilizadas no sean transgénicas. Muchas de las participantes de la comisión de medio ambiente han apostado por la vida rural y de campo, aportando su granito de arena y cambiando su estilo de vida.


Economía: Hace poco perdíamos a un pilar fundamental en este campo: Arcadi Oliveres. Palabras como decrecimiento, renta básica, deuda externa y redistribución de la riqueza se utilizaban en un estrecho círculo de intelectuales y activistas. Hoy en día forman parte de la agenda política. Aflora tímidamente el primo pobre de la Renta Básica, el Ingreso Mínimo Vital que, a pesar de sus deficiencias esperamos que mejore con el tiempo. El Observatorio Ciudadano Municipal (OCMs) se organizó para hacer una auditoría de la deuda con el lema: ¡No debemos, no pagamos! que se extendió a nivel estatal y que sigue en activo. El tiempo nos ha dado la razón, y con la pandemia hemos visto claramente la necesidad de un nuevo modelo económico, más sostenible y justo, en el que los cuidados estén en el centro.

Feminismo: El movimiento feminista ha ganado fuerza desde el 15M. De repente en la plaza se empezaba a usar el lenguaje inclusivo y el femenino como plural genérico. En ese momento parecía cosa de radicales extremistas, hoy ya se usa en el parlamento. Se puso a la orden del día, el debate sobre el sistema patriarcal, la violencia machista, las agresiones y la extrema necesidad de que la igualdad de género formará parte de la agenda política. Nunca habríamos visto las enormes marchas de los 8M de los últimos años, sin las plazas. A partir del 15M se empieza a poner en valor, por fin, el trabajo reproductivo.

Migración: No era la primera vez que muchas ciudadanas, conscientes de la injusticia que supone que te persigan, criminalicen y metan en una cárcel por no tener la documentación en regla, se organizaron para denunciar el racismo y plantearon cerrar los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE). Pero el 15M dió mayor visibilidad. Las activistas y colectivos que se conocieron en las plazas siguieron colaborando para denunciar las violaciones y maltratos en los CIE, la perversa arbitrariedad de las redadas racistas y las deportaciones y la urgencia de acabar con la Ley de Extranjería. Estos colectivos se han organizado estatalmente creando la red CIEsNO. En los últimos años, la lucha antirracista y por el derecho a migrar se ha fortalecido con colectivos como Regulación Ya o la CNAAE.

Educación: La marea verde se multiplicó en el 15M y de ahí surgieron y se unieron muchos otros grupos. Juventud Sin Futuro ya llevaba unos años en activo visibilizando la precariedad. La subida extrema de las tasas universitarias y la pérdida de becas impulsó su unión en esta lucha. Prácticas como el desvío de dinero público hacia las escuelas concertadas, el aumento del número de alumnos por clase, la pérdida de recursos materiales y humanos, o la no sustitución de profesores de baja eran algunos de los puntos que se debatían en la comisión de educación. Gracias al 15M, se pudieron organizar mejor y tejer una gran red que aunaba a docentes, estudiantes, familiares y jóvenes en una lucha común: la educación pública, accesible y de calidad.

Las @iaioflautas: En el hacer de las plazas, las personas mayores con experiencias en la lucha, nos preguntamos qué podíamos hacer con nuestras limitaciones, ventajas y experiencias, y decidimos una sola cosa: la desobediencia civil. Quisimos ser un imaginario colectivo, con una idea: #NuestrasHijasYNietasTendranVidaDigna. Ocupamos el Parlament, la Patronal catalana, la Bolsa de Barcelona, el Ayuntamiento, un autobús, la consejería de interior de los Mossos… Colaboramos en la preparación de las acciones y manifestaciones y nos unimos a las nuevas formas de organización y las redes sociales: Twitter, asambleas, documentos colaborativos. Decimos volver, aprendiendo de los jóvenes y en ello seguimos, las @iaioflautas.

Además de los aniversarios del 15M, se organizó la campaña estatal de verano Toma la Playa y la gran manifestación global del 15 de octubre de 2011 conocida como el 15O con una participación desde Tokio a Nueva York en más de 900 ciudades. Muchos son los colectivos surgidos a partir de ese punto de encuentro que siguen en activo. Hoy día contamos con una gran red, que es el mayor logro que ha tenido para nosotras el 15M. Somos personas muy diversas con conocimientos múltiples y de mucha confianza conectadas y dispuestas. ¿Qué hay mejor que esto? La red siempre ha sido y será la fuerza de cualquier movimiento, y está lista para ser usada.

Es innegable la capacidad de resistencia, de absorción de los estados y poderes a la sombra del 1%, del capitalismo global. Pero el 15M es el abono y las experiencias de lucha de un imaginario colectivo, de proyectos emancipatorios e igualitarios.

Todo ese trabajo colectivo no ha sido en vano, y este punto es muy importante. A las nuevas generaciones de jóvenes con ganas de recuperar derechos os decimos que la lucha colectiva no cae en saco roto, se logran cambios que aunque parezcan pequeños son significativos. Y si escuchas el mensaje contrario, es el sistema hablando y dejando patente el miedo que tiene a la fuerza colectiva, porque va tocando ya de nuevo otro periodo de revolución.

Seguimos sin ser mercancía en manos de políticos y banqueros.

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